
He estado pensando…
Con la llegada del otoño siempre llega para mí un tiempo de reflexión. Los hermosos colores de los árboles aquí en Tennessee me invitan a detenerme un momento, pensar en todo lo que este año me ha traído y recordar cuántas cosas tengo por las cuales agradecer.
Este año, una de las cosas que más disfruté fue poder expandir mi huerta. Construí mis jardineras y sembré tantas cosas que nunca antes había experimentado cultivar. Además, el jardín se ha convertido en una actividad que Aly y yo disfrutamos mucho juntas, un espacio donde compartimos tiempo, aprendemos y nos maravillamos con cada pequeño descubrimiento. Aprendí muchísimo, pero sobre todo encontré inspiración al descubrir cuánto se parecen los jardines a la vida.
En el jardín aprendí que hay que preparar la tierra, sembrar, cuidar, tener paciencia y esperar. No todo crece al mismo tiempo, ni todo lo que sembramos da los frutos que esperamos. Algunas plantas nos sorprenden con su abundancia y otras nos enseñan a tener paciencia y a intentarlo nuevamente. Pero algo que disfruté especialmente fue la alegría de cada cosecha. Después de tanto cuidar y esperar, recoger los frutos de mi trabajo se convirtió en un motivo de celebración y agradecimiento.
Y pensé en cuántas veces sucede lo mismo en nuestra vida. A veces estamos tan ocupados sembrando, trabajando y esperando lo que vendrá, que olvidamos detenernos a reconocer todo lo que ya hemos recibido. También necesitamos aprender a celebrar nuestras cosechas y agradecer por ellas.

Quizá por eso disfruto tanto esta temporada. Aquí en Estados Unidos, noviembre es el mes en que celebramos el Día de Acción de Gracias, una de mis festividades favoritas. Me encanta que exista un día dedicado a reunirnos alrededor de una mesa, compartir una cena especial y dar gracias por las bendiciones que hemos recibido.
Este mes quiero invitarte a hacer algo: toma un momento para reflexionar en todas esas cosas bellas que forman parte de tu historia de vida. Piensa especialmente en aquellas riquezas que no pueden comprarse con dinero: las personas que amas, los momentos compartidos, las oportunidades, las lecciones aprendidas y las pequeñas alegrías de cada día.
Quizá puedas escribir una lista de las cosas que este año te ha regalado y por las cuales hoy puedes dar gracias.
Otra de las cosas que agradezco profundamente este año es haber tenido la oportunidad de vivir experiencias tan especiales a través de mi canción “Quince Años”. He podido ser testigo de momentos inolvidables en la vida de tantas familias, formar parte de memorias que permanecerán para siempre en sus corazones y, de una manera muy especial, compartir algunas de estas experiencias con mi propia hija. Son regalos que atesoro y por los cuales me siento inmensamente agradecida.
Entre las muchas cosas que yo agradezco está también tu cariño. Gracias por estar aquí leyendo estas palabras, por escuchar mis canciones, por compartirlas y por apoyar la música que escribo y los valores que a través de ella deseo transmitir.
Quiero dejarte con una de mis canciones favoritas: “Riqueza”, que se estrenó precisamente durante un mes de noviembre y que habla de esas riquezas verdaderas que hacen hermosa nuestra vida.
Y si quieres acompañar este mes con más música, también te invito a escuchar “Agradecer” y “Hoy Supe Vivir”.
Que este noviembre nos encuentre con los ojos abiertos para reconocer todo aquello que tenemos y con un corazón dispuesto a agradecer.
Un abrazo,
Marta Albarracin
