
Hay cifras que te hacen detenerte. Para mí, 1,500 millones es una de ellas. Recientemente, los videos en TikTok que contienen las canciones de mi autoría alcanzaron esta increíble marca. Ver cómo mi música se convierte en parte de tantas vidas — en bailes, celebraciones, quinceañeras, bodas, recuerdos familiares y hasta en los momentos más sencillos pero hermosos del día a día— es un regalo que jamás hubiera imaginado al comenzar este camino.
Nací en Guatemala y desde hace siete años llamo hogar a Nashville, Tennessee. Nashville es la ciudad de la música, y desde aquí he tenido la bendición de ver cómo mis canciones viajan más allá de las fronteras.
Este logro no se trata solo de números. Se trata de las historias detrás de cada video. Cada persona que ha elegido mi música para acompañar un momento de su vida me ha dado algo invaluable. Sus historias hacen que mis canciones vivan mucho más de lo que jamás soñé.
Logros en el Camino
Este momento llega acompañado de hermosas bendiciones:

Hoy cuento con más de 1.2 millones de seguidores entre Instagram y TikTok, una comunidad que me inspira cada día.
Fui recientemente invitada a Despierta América de Univision, uno de los programas matutinos más influyentes en la televisión hispana.
En abril, mi concierto en The Mockingbird Theatre en Franklin se agotó por completo, recordándome la fuerza de la música en vivo y la alegría de compartir canciones cara a cara. Antes del show tuvimos la Cita Conmigo Expo, un momento en el que emprendedoras locales brillaron unidas sin importar el idioma.
Mi libro infantil “Mi Regalo” ha encontrado un lugar en los hogares y corazones de muchas familias, y fue honrado con el Premio Letra Firme, un reconocimiento que recibo con mucha gratitud y humildad.
Lo Que Significa
Cuando veo “1,500 millones de vistas”, no solo veo un número. Veo a madres cantando con sus hijas, amigos bailando juntos, abuelos recordando su juventud, pacientes sanando, parejas celebrando su amor y personas en todo el mundo encontrando sentido en palabras que un día escribí en un cuaderno.
De Guatemala a Nashville, de mi corazón al tuyo, gracias. Gracias por hacer mi música tuya, por permitirle vivir en tus recuerdos, y por mostrarme que la música no tiene límites.
Este no es solo mi logro — es nuestro.
